Detrás de la vajilla inglesa

Con el nacimiento de la República del Perú se dieron cambios en las costumbres, en la fisonomía de la ciudad, de colonial a una urbe moderna, y en el consumo de ropa y utensilios domésticos novedosos y acordes a las tendencias de la primera mitad del siglo XIX.

La producción manufacturera destinada al mercado mundial estaba dirigida, en aquellos años, por Gran Bretaña. La vajilla de loza de Staffordshire, en Inglaterra, se convierte en la favorita de los sectores medios emergentes y de la población inmigrante de procedencia europea, establecidos en las ciudades de la costa peruana entre las décadas de 1830 y 1840.

En la última remodelación de la casa O’Higgins, a fines del siglo XIX, el patio exterior se redujo para ampliar la sala principal. Durante las excavaciones del SAIRA, en 1994, se encontró, debajo de este patio empedrado, bolsones de cientos de fragmentos de vajilla de loza inglesa, correspondientes a platos, tazones y tazas, entre otros.

La procedencia y modelo de la vajilla encontrada en la casona es de la fábrica Davenport en Staffordshire, manufacturada entre los años de 1810 y 1820. La loza fina fabricada por los hermanos John y William Davenport tuvo gran difusión dentro y fuera de Inglaterra entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Esta loza se caracterizó por ser de uso masivo, hecha de pasta de buena calidad, y decorada con diseños de paisajes orientales (estilo Erika) y europeos (estilo Muletter) en color azul. Estos estilos decorativos son una reminiscencia de la porcelana china, muy conocida y difundida en Europa por los comerciantes ingleses desde el siglo XVII.