Reconstruyendo la historia de sus habitantes

Las evidencias de los objetos encontrados en la casa sobre huaca Tres Palos nos revelan una historia de encuentros y adaptaciones entre lo europeo y lo andino. 

La construcción de la casa se hizo “a la andina”, con la participación de la población local que elaboró los adobes y el techado de la casa con paja. 

En el proceso de su instalación en este nuevo territorio, los europeos trajeron consigo su bagaje cultural, y empezaron a asimilar las costumbres locales, dando inicio al carácter sincrético de la cultura colonial. 

El mayordomo de la encomienda de Maranga y su familia dejaron evidencia de sus costumbres y cotidianidad, que se constatan en los hallazgos procedentes de la casa. En las terrazas de la casa y en los basurales se encontraron documentos, como requerimientos y cartas, fechados entre 1519 y 1582; además de vajilla, ropa, herramientas de diverso tipo, objetos para el ocio y el esparcimiento, como naipes y dados, y evidencias de alimentos.

Entre los alimentos resaltan espigas de trigo y cebada, semillas de caigua y culantro, así como corontas de maíz y vainas de pallar. La vajilla está compuesta de vasos de cerámica, vasos y platos vidriados, y loza china. Las prendas de vestir incluyen zapatos de adulto y de niño hechos de cuero, alpargatas de adulto, una camisa de infante y una boina. 

La presencia de tablones de madera, clavos, llaves, herraduras de metal, estribos y una rueda de madera, nos indican tanto la existencia de mobiliario como el uso de caballos y carretas.